Cajón y cajoncito.

Esta semana la he pasado terminando cajones así como la bandeja de las patas. También ha sido una semana de detalles realizando incrustaciones de ébano en las patas y otras de ébano y acebo en el frente de la mesa. Una vez todo lo anterior estaba terminado solo faltaba el encolado. La mesa esta practicamente acabada a falta de terminar de aplicar la gomalaca.

detalleincrustacio

El cajón lateral lleva el frente de nogal americano con una veta “similar al castaño”, los laterales de son de arce americano, que crea un contraste muy bonito y el fondo es de cedro rojo. detalecajonlateralTambién para no dejar de complicarme y por lo tanto, aprender, le he realizado unas molduras de ébano (cock beading). ranurascajonCreo que hace más elegante al cajoncito, aparte de disimular holguras con los futuros movimientos de la madera. Ahora os contaré algo que aprendí con Garrett Hack en el curso que hice en Alemania, pues era básicamente de hacer cajones. La mejor forma para realizar cajones sin usar ningún elemento metálico (raíles) y poder sacar completamente la parte útil del cajón, los laterales del mismo son más largos, dejando unas “orejitas”, que sirven para poder sacar el cajón y que mantenga la horizontal y además poder acceder a su interior sin tener que sacarlo del todo. Para resumir, en mi modesta opinión, estas son las partes que hacen que un cajón este bien hecho.

– Maderas con corte radial para los laterales, la trasera, las guías, y el fondo del cajón.

– Ensambles de cola de milano (o similar) para unir los laterales al frente.

– Ensamble de cola de milano deslizante para unir la trasera con los laterales.

– “Orejitas” en proporción al tamaño del cajón.

– Holguras entre el hueco del cajón y el propio cajón así como en las guías que guarden  relación a la diferencia entre los grados de humedad del taller y el futuro hogar del mueble .

El cajón superior ya estaba hecho y solo le faltaba ser encolado. La tapa de este cajón será lo ultimo que termine una vez este montada toda la mesa pues llevará un placa de desgaste, de ébano o similar, en la zona de contacto con la espiga que permite su apertura así como un tope disimulado para el cierre.

La bandeja inferior, que estuve apunto de olvidarmela en el tintero, va inserta con caja y espiga larga, encolada solo en el centro para permitir movimientos estacionales. Aproveche la ocasión para probar un bastren que adquirí en ebay, un Stanley nº53 que es una maravilla pues la apertura de la lumbrera es muy cómoda y rápida, pudiendo pasar de virutones a virutitas en segundos.

Y lo más estresante de todo, el encolado. Unir definitivamente las piezas es una locura (para mí). Estoy intentando pasarme a la cola natural por ser esta reversible, pues supongo que así me relajaré ¿no?, también tengo que incrementar el numero de sargentos pues estos son de lo malo lo por (los azules).

Primero procedo a encolar dos patas con su horizontal correspondiente y depues uno todo lo demás, guías, bandeja inferior, laterales, en fin … encolar de dos a dos siempre que sea posible, que no siempre lo es. Luego, con sumo cuidado, retiro algún resto de cola pues si todo esta bien realizado poca cola ha de salir de las uniones. Los elimino una vez seco, no antes, pues sino lo esparciria y complicaria su eliminación.

El acabado lo he realizado con unas manos de aceite de linaza con aguarrás y sus correspondientes tiempos de curado y ahora estoy aplicando gomalaca.

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Aplicando aceite de linaza

Antes de encolar dí el aceite a todas las piezas, evitando la zona de encolado, así como un par de manos de gomalaca a los interiores de los cajones. Más o menos este es el resultado. Voy a enseñárselo primero a su futuro dueño y lo mostraré acabado en cuanto el lo vea.

 En principio debería continuar con el armario, ¿os acordais? pero como se acerca el evento del año, los días 30 y 31 de mayo, lo mismo preparo algo para poder llevar, de tal forma que la próxima entrada es una incógnita. Ya os contaré.