… pero solo un rato.

Después de unas cuantas semanas sin asomar por aquí, y aunque realmente no he avanzado mucho con el armario (pero si en el aprendizaje), vuelvo a traseros noticias de lo que voy haciendo. Tras unas semanas de obra en la buhardilla de casa, con mucha madera y algún tirafondos (en casa de herrero cuchillo de palo), he dedicado un poco de tiempo al armario.

Termine de preparar los detalles de ébano de la estructura, en la parte superior del frente y en los laterales superiores. La única complicación fueron los ingletes pero lo solucione bien.

También termine la balda inferior, en cedro rojo también, y me he dedicado principalmente a sacar 6 chapas de fresno de 4 mm para la trasera de las puertas. Como siempre cepillo, cepillo de entalla y sierra de bastidor.

Sacando las chapas de fresno.

Para encolar las chapas he utilizado otra vez cola natural caliente y el mismo método que con las otras chapas.

Chapado de fresno.

Pues bien una vez estaba todo hecho y encolado, al cepillar las chapas de fresno…… ¡¡ZAS!!, una zona mal encolada me llevo a desgarrar gran parte de la chapa de fresno y destrozar todo ese trabajo, realmente este armario esta poniendo a prueba mi paciencia. Tras la consiguiente frustración, pataleo y demás, decidí desencolar las chapas de fresno y al hacerlo termine de rematar la faena, las reventé todas , 6 chapas de fresno sacadas a mano… recomendación ” siempre posponer el trabajo hasta que la marejada emocional haya pasado”.  Las de roble las pude desencolar bien, con estas no podía arriesgar. Total, decisión tomada, chapa de roble del almacén de maderas para la parte atrás de las puertas y cambio de estrategia. Reorientación de la capa de cedro con respecto a las chapas de roble, es decir, elaboración de un contrachapado. Con esto se han solucionado todos los problemas. Al realizar l contrachapado incorpore dos listones de roble a los laterales de la puerta (entre las chapas de roble). Siento no tener fotos del proceso pero mi cabeza no daba para todo y tampoco tenia claro que fuese a funcionar

Las puertas ¡Por fín!

.Con las puertas viento en popa, comencé los ajustes de las mismas en la estructura y después he empezado con los detalles, la parte más jugosa. He decidido seguir con las  incrustaciones de mariposas, esta vez en madera de granadillo y de “red heart” y unos detalles de ebano en el centro de la puerta.

Detalles.

Los cajones deberán esperar a que estén las puertas en su sitio con las bisagras, aunque ya he sacado los dos frontales de los mismos. El temita de las bisagras también es frustrante, las únicas bisagras que puedo usar son las que no necesitan caja pues el resto son demasiado anchas o demasiado cortas. Lo positivo de las bisagras que no necesitan caja es que cuando encuentre unas bisagras adecuadas puedo cambiarlas (o eso espero) sin demasiada complicación.

Cajones.

Mientras todo esto voy haciendo con el armario, también he comenzado a preparar un marco muy especial para unas obras de arte muy especiales. Se trata de dos libros en cuyas paginas hay obras de arte, por lo que el marco es realmente una caja en posición vertical con una ventana para poder pasar las “pagina-cuadro”. Esto lo estoy realizando también en madera del mismo roble que el armario. Son dos tablas que tenia reservadas por su veta, a mi modo de ver preciosa. Realizo unas colas de milano para las uniones de la caja y cajas y espigas para el marco abatible. Una vez termine esto pasare a los detalles. Las marcas de xilofagos que tenia el roble van con incrustaciones de ébano.

Caja-marco para libros.

Espero que la espera no haya sido demasiado larga y que haya merecido la pena.

Como el verano suelo aprovecharlo para las reformillas, siempre necesarias en una casa de pueblo, no creo que pueda mantener la constancia en las entradas hasta mediados de septiembre (también hay viajecito de por medio).

Nos vemos en la siguiente entrada.