El enésimo regreso.

Por fin después de un verano ajetreado, con varias obras en casa y un largo viaje por Italia y Francia de 4500 km, me he puesto con ganas a terminar la vitrina y las puertas del armario.

La vitrina.

A falta de que me traigan los libros que serán expuestos en la vitrina, para poder realizar la base de los mismos, esta está acabada.

Tras encolar las piezas de la caja y de la puerta, así como poner las espiguillas de ébano en la puerta. Estuve preparando, previo al encolado, los agujeros donde deben ir unos pasadores de latón que hacen las funciones de bisagra. Esta tarea delicada la lleve a cabo sin problemas, eso si, eché mano del taladro de columna “eléctrico”, pues todavía no dispongo de uno manual.

Después encargé un cristal de 75 x35 cm y de 3mm de grosor. Cuando mido el hueco para el cristal le resto 0,5 mm a cada lado y el encaje suele ser perfecto.

Los junquillos que sujetan el cristal son también de roble y como debían ser muy finos decidí encolarlos y poner solo un minúsculo clavo en cada lado (en principio el cristal tenia que haber sido de 2mm, pero no pudo ser). También he realizado el tirador de ébano para la puerta que va incrustado en la misma y con dos espiguillas de acebo.

Una vez el cristal estaba en su sitio, termine de dar la gomalaca y realicé unos pasadores de latón partiendo de una varilla de 6 mm. Otra vez en el taladro de columna y con una lima primero reduje el diámetro a 3mm y deje una zona de 6 mm como tope. Lija de diferentes granos y lana de acero para acabar.

También encargé unos pequeños imanes de 1kg de fuerza de sujeción que van embutidos en la tapa y en la caja para realizar el cierre de la vitrina. El resultado lo podéis ver.

Una anécdota graciosa fue que al poner los imanes, como suponía que me iba a pasar, los coloque con los polos iguales, con lo que en la primera prueba era imposible cerrarla.

En cuanto tenga los soportes hechos publicaré unas fotos con el resultado definitivo, que sin duda quedara un poco ensombrecido por los dos maravillosos libros cargados de obras de arte.

El armario.

Y aquí esta mi querido y odiado armario. La verdad es que ahora lo quiero más, pues voy viendo que va saliendo como quería y me gusta su aspecto. Algunas cosas como las mariposas las he incorporado durante el proceso y la verdad es que es muy entretenido y gratificante  incorporar los detalles que le darán más personalidad a la pieza.

Cuando las puertas estaban dimensionadas, con las bisagras en su sitio y con los ajustes necesarios, me he dedicado a disfrutar de las incrustaciones de mariposas y listoncillos de ébano, así como de corazón rojo y acebo. Los tiradores, bastante sencillos, también son de ébano y realmente resulta un placer abrir las puertas tanto por el tacto de los tiradores como por la suavidad con la que estas se abren y se cierran. También llevarán unos imanes para que permanezcan cerradas.

Despues a dar el acabado con gomalaca a muñequilla y poder disfrutar de como va adquiriendo el aspecto definitivo, una gran paz va apareciendo en el taller al comprobar que, lo que mas me daba vueltas en la cabeza “las puertas” están acabadas.

Como le comentaba el otro día  a Benjamin Reddan (maravilloso ebanista australiano creador de el Ikebana Cabinet)   cuyo trabajo es una gran fuente de inspiración , solo quedan los cajones y las estanterías. Espero tener el armario concluido antes de octubre, pues me voy a Alemania a hacer otro curso con Garrett Hack y me gustaria dejar este circulo del armario cerrado.

Hasta pronto.

2 replies on “Las mariposas y las puertas.

  1. hola Irra, que bueno oler tu madera despues del verano.

    podrias hacer una foto de los imanes de las puertas, me gustaria ver mas en detalle como los has colocado.

    gracias guapetón, a algunos nos ayudas mucho, viendo que sigues ahí.

    un abrazo

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