El cepillo de entalla, el principio.

Como os había comentado en las ultimas entradas, tengo que preparar un cepillo de entalla y una sierra de bastidor. Pues bien aunque necesito tener aquí las hojas de sierra para realizar el trabajo de forma más precisa, he empezado ya. Las sierras han estado dando vueltas por Europa, retrasando la cosa, pero ya parece que están en España, ahora solo falta lleguen hasta aquí.

Tras cepillar

Historias de viajes de sierras aparte, para comenzar he escogido unas piezas de madera de haya, con corte radial para realizar el cepillo de entalla. en la primera pieza he realizado un cepillo pero no me convencían las dimensiones del mango (ligeramente estrecho) y decidí hacer otro, este esta mucho mejor dimensionado, la veta me gusta más y la disposición de los anillos es mucho mejor.

Tras dibujar el cepillo sobre la madera y marcar los centros de los taladros, pues manos a la obra, berbiquí y brocas (desde el 14 mm hasta 36). Todos los taladros excepto el de 36 los realizo con el berbiquí ( no solo por que me fío más de mi mano que del “pseudo taladro de columna” que tengo sino por que brocas de 36 solo tengo de pala y con el berbiquí puedo estar dos estaciones.

Preparando madera.

Dando forma al primer cepillo

Una vez realizados los taladros voy eliminando madera con diferentes sierras, y con los formones. Obtengo de esa forma un boceto de lo que será el cepillo. Una vez tengo el cepillo preparado comienzo con las escofinas a darle forma, tanto al mango como al resto de partes del cepillo donde va a ser agarrado. cuando tengo prácticamente definida toda su forma vuelvo a usar el cepillo para aportarle de entallar un poco de personalidad. Cuando todo el proceso acabe volveré a pasar el cepillo de acabados para dejarlo perfecto (eliminar la suciedad que va impregnándole de tanto manoseo).

El primer cepillo.

Paso de las escofinas a las limas para dejar la superficie mas suave y luego lija, pero la lija no me gusta mucho así que preparo las cuchillas de ebanista y disfrutar sacando virutas con ellas (sin polvo, que maravilla). Una vez que las superficies están casi perfectas si que vuelvo a la lija (grano muy fino) y a la lana de acero.

El segundo cepillo.

LLega el turno de añadir algún detalle, en este caso unas incrustaciones de ébano y acebo, que le aporten un poco de elegancia, ya que el haya aun siendo excelente para las herramientas no deja de ser un poco “sosa”, o por lo menos a mí me lo parece.

Las incrustaciones.

En este momento estoy con la guía lateral y las tuercas y tornillos que la unirán al cepillo, voy a prepararlas y esperar a que lleguen las sierras.

Los tornillos de la guía lateral.

Mientras tanto comenzaré la sierra de bastidor, también en haya, y como no con algún detallito ¿no?…

… pero eso lo dejo para otro día.

El cepillo de entalla y loa sierra de bastidor II

La sierra de bastidor

El cepillo de entalla y la sierra de bastidor III