El banco de trabajo I

… y algunas cosas más.

Tras haber terminado la caja de fresno y nogal, tenía entre los proyectos a realizar un banco de trabajo nuevo para impartir clases en mi taller. Otro de los proyectos era preparar un cepillo de ingletes, para trabajar con la guía de ingletes o con la tabla de cepillado. Y también una serie de gramiles para poder incorporar a las herramientas de marcaje del taller, pues son elementos imprescindibles y siempre nos faltará alguno.

Pues bien entre que conseguida la madera del banco, recibía la cuchilla del cepillo y los tornillos del banco, comencé con los gramiles pero entre unas cosas y otras se me pasó realizar fotografías del proceso de los gramiles así que lo dejo para los siguientes que realice. Os dejo alguna fotografías de estos.

Gramiles

En principio el banco que quiero realizar no difiere mucho del que ya tengo, pues me resulta cómodo y agradable para trabajar. Si que voy a realizar algunos cambios que, desde mi punto de vista, mejoran sus características. Los fundamentales son en el tornillo de cola. el primero es reducir la distancia de los taladros para los topes de banco con el lado exterior del banco, de tal forma que al fijar piezas para realizar acanaladuras la guía del cepillo no toque el banco de trabajo. El segundo es cambiar el tornillo trasero para que no quede el tornillo en el medio (al abrirlo) y me permita sujetar piezas de mayor grosor. Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, por los cuales no lo realicé anteriormente, como es que al abrir el tornillo este sale del banco hacia atrás necesitando más espacio tras el banco de trabajo. El tornillo frontal también sufrirá una pequeña modificación pues sera más grueso, los largueros inferiores los colocaré m´ñas altos para facilitar la limpieza y poco más (salvo que le añada pijaditas mientras lo hago). El banco sera de unos 180 cm de largo por 60 de nacho y 85 o 90 cm de altura. Para mi estatura 90 cm.

Tornillos.

Una vez que compré la madera para el banco, haya de corte radial de unos 7,5 cm x 15/16 cm y 200 cm de largo, comencé con la selección de los tablones, para el sobre y para las patas.

La madera.

Con los tablones seleccionados comienzo con su regruesado, no sin antes comprobar a ojo y con las entreguardas alabeos y deformaciones en la madera en bruto. Comienzo en una de las caras con el cepillo de desbaste, trabajando en los puntos más altos y corrigiendo alabeos. Siempre intentando rebajar de forma uniforme para no disminuir mucho la escuadría del tablón.

Alterno el uso del cepillo paralelo a la veta, perpendicular y oblicuo, en función de querer desbastar o igualar, mas o menos lo desbastado. Cuando tengo la cara sin alabeos y mas o menos plana, paso a trabajar con el cepillo nº5 para igualar la superficie y con la juntera de angulo bajo para dejarlo plano (es decir ligeramente cóncavo). durante todo este proceso voy comprobando con las entreguardas, con el cepillo a modo de referencia de planitud en la anchura y con una regla de aluminio de 2 metros para la planitud longitudinal, no se la tolerancia de esta pero en algo tienes que confiar como referencia y esta regla lleva siendo mi referencia de planitud para piezas largas unos años.

Caras.

Con una cara realizada (cara de referencia) comienzo a trabajar en uno de los cantos comprobando cada poco con la escuadra, con el mismo orden de los cepillos, desbaste, nº5 y juntera. También en esta parte compruebo con la regla de aluminio.

Cantos.

Con una cara y un canto de referencia, utilizo uno de los gramiles recién hechos, el nº3, para marcar el siguiente canto. Y repetir el proceso de cepillado.

La primera cara es la más tediosa y complicada, y luego los cantos van siendo mas fáciles, pues los elementos de comprobación cada vez van siendo menos y en el segundo canto solo el cepillo y las marcas del gramil y alguna comprobación con la escuadra .

Con respecto a la ultima cara estoy barajando la posibilidad de solo regruesarla en dos de los cuatro tablones (los que llevaran ensambles). ye el resto dejarlo con las marcas del cepillo de desbaste.

Las patas siguen el mismo proceso pero en un metro de longitud lo que supone un plus de simplicidad. Estas llevan las dos caras y los dos cantos escuadrados.

Patas.

Hasta ahora tengo realizados cuatro tablones y una de las patas. El sobre lo compondrán cuatro tablones encolados y con espigas entre estos. Las patas seguramente lleven ensambles en cola de milano y espiga pasante como en el otro banco (es un ensamble que me gusta, es robusto y bastante tradicional).

 

Con respecto al cepillo de ingletes, estuve preparando una pieza de encina que lleva unos 6 años o más secando, pero estoy barajando la posibilidad de hacerlo en haya. La cuchilla la recibí ayer y es de Phil Edwards de Philly planes, de 50 mm de ancho y 6 mm de grosor, vamos una maravilla. El formato será de un cepillo de angulo bajo con la cama 20º como los que realiza Bill Carter, pero aun esta todo en proceso de definición.

Probablemente mientras espero que lleguen los tornillos, que espero que sea a principios de febrero, continuaré con las patas y comenzaré el cepillo de ingletes.

Nota: Las fotografias corresponden a diferentes tablones.

 

 

2 comentarios en “El banco de trabajo I

  1. Fantástico Isra !
    Estaba deseando ver esta entrada del blog.
    ¿Estas utilizando haya vaporizada? Lo digo por el color rojizo que se aprecia en las fotografias.
    ¿Cuantos tablones vas a necesitar? 8?
    En Marino de la Fuente, en Sevilla, esta a 850€ + IVA, m3, ¿Como está por ahi?
    Un abrazo y, ánimo, que un banco necesita mucho !!

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