…o la historia interminable, versión madera.

Tras unas semanas centrado en dar los últimos toques a la colección de herramientas, he vuelto a ponerme con el joyero de cerezo. Entrar en el taller y tener que dejar la madera para otro rato ya me estaba pasando factura (emocional) es lo malo que tienen los vicios, y con la luz que tengo a veces, todavía me lo ponía más difícil.

He estado haciendo unas molduras de cerezo con los cepillos de molduras, que una vez terminadas y probadas he descartado, así que habrá que hacer otras. De todas formas creo que lo mejor es dejarlo para el final y probarlas con el joyero terminado.

Las molduras que no van…

Para realizar estas molduras he deshilado y dimensionado una pieza de cerezo de 80 cm de longitud. Una vez hechos los rebajes, con el cepillo de rebajes preparé el “asiento” para los cepillos de molduras y realicé las molduras.

Después he dividido la moldura en tres partes, con los cortes a inglete y los he ajustado (para adecuarlos un pequeño descuadre del joyero). Pero no me convencía el resultado, así que los dejo a un lado para otro proyecto.

También he preparado unos tiradores de granadillo, que tendré que ajustar en longitud pues los he dejado un poco largos y sobresalen demasiado, darles unas vueltas hasta que queden perfectos.

Y también por fin me he puesto a terminar los cajones. Con los laterales de arce al cuarto dimensionados, quedaba marcar las colas de milano, serrarlas y ajustarlas. Luego pasarlas para realizar los dientes.

Esta ultima parte, habitualmente sencilla se complicaba por dos cosas, la primera era que al ir ocultas las divisiones de los cajones, en dos de ellas quedaba una solapa, no muy complicado pero una complicación más y la peor de todas era que no podía cometer errores, pues no hay ni tiempo para repetir los frentes (en caso de metedura de pata). Y realmente no hay mejor acicate que no poder cometer errores… para no cometerlos, me repito constantemente “¡no lo intentes, hazlo!” .

Las colas de milano ciegas.

La idea era realizar unas colas con una separación mínima, básicamente un poco más del grosor de la sierra de colas de milano (en algún caso más del doble).

Esta semana que viene, terminare las traseras y los fondos de los cuatro cajones, ajustarlos a sus huecos y hacer la nueva moldura. También terminare los tiradores y por ultimo dar el acabado a los cajones, que la cuanta atrás para Lignorum 2016 ya ha comenzado.

Hasta la próxima…

El joyero de cerzo I.

El Joyero de cerzo II.

El joyero de cerzo III.

 

2 replies on “El Joyero de Cerezo IV

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