El ultimo encargo en el que he estado trabajando, un joyero. La idea era usar otra vez maderas un poco especiales, como el arce rizado y el palosanto de indias. He tomado como inspiración otra vez al diseñador ingles, Ernest Gimson.

Tras la preparación de la madera, realmente agradecida, comencé con los ensambles, colas de milano con inglete para ocultar las ranuras, tanto del fondo como de la tapa. El proceso era realizar una caja y posteriormente dividirla en dos partes, una el cuerpo de la caja y la otra sería la tapa. A la hora de distribuir las colas había que tener en cuenta esta circunstancia así como tener en cuenta que si pruebas los ensambles con los dos paneles en su sitio…¡no puedes desmontar la caja! juas juas.

Una vez realizados los ensambles, y preparados los paneles, del fondo, en cedro rojo al  cuarto y la tapa, de palosanto de indias al cuarto, realice unos rebajes en los perímetros, superior e inferior para realizar unas incrustaciones de ébano y acebo. Esta parte es la mas divertida de todo. A la hora de determinar las dimensiones de las incrustaciones hay que tener en cuenta que las superiores serán visibles desde arriba y desde el frente por lo que si las realizamos de 2 mm lo que realmente veremos son 4 mm.

Una vez preparadas las incrustaciones, realizo el encolado de la caja y posterio¡rmente el ajuste de la misma. Tras esto comienzo el encolado de las piezas de ébano y acebo que serán las incrustaciones. Aquí la única dificultad son los ingletes de las piezas de las esquinas pues trabajar con piezas de 8 x 3 x 3 mm es un poco engorroso.

Tras el secado, doy un cepillado de ajuste a toda la caja para igualar las incrustaciones y procedo a cortar en dos la caja, generalmente con una sierra circular o de cinta esto es pan comido, pero solo con herramientas manuales es mas complicado.

Tras dividir la caja en dos, ajusto estos cortes y ya tengo la caja. Solo falta colocar las bisagras, en este caso de latón macizo. Generalmente me gusta pulir las bisagras y las cabezas de los tirafondos cosa que hago una vez están las cajas hechas y las bisagras probadas. Algo importante es numerar las bisagras para que las cajas sean individualizadas para cada bisagra, pues estas aun siendo excelentes siempre son ligeramente diferentes unas de otras.

Con las bisagras en su sitio comienzo con la preparación de las cajas interiores, en este caso dos. Las realizo con arce de corte radial y fondos de cedro rojo. Los ensambles usados son, en la primera bandeja unos ingletes con unas lengüetas en cola de milano, de palosanto y en la segunda caja unos ingletes con lengüetas de nogal.

Aquí lo fundamental reside en dimensionar perfectamente las piezas para que el ajuste sea perfecto, pues busco que las bandejas entren suavemente por su propio peso “ajuste de pistón”. En este ajuste hay que tener en cuenta si posteriormente los laterales de las bandejas llevaran acabado a gomalaca o simplemente quedarán cepilladas pues esas centésimas de milímetro que aporta la gomalca pueden ser suficientes para que las bandejas no entren y se atasquen. En mi caso con la humedad relativa de Cantabria y teniendo en cuenta que el joyero ira a vivir a Madrid, no supone mayor problema  pues la madera “encogerá”.

Solo faltan unas divisiones en las bandejas, ajustar los pequeños chaflanes de la caja, unas pequeñas incrustaciones de madreperla y un acabado de gomalaca a muñequilla en el exterior de la caja. Y aquí podéis ver el resultado.


Joyero Gimson

 

5 replies on “Un joyero inspirado en el Arts & Crafts inglés.

  1. Isra, me ha encantado el efecto “piston fit”. Se lo ví a David Barron en una caja de herramientas con bandeja superior y me quedé ojoplático (8-p)

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