Hacia tiempo que quería realizar unas mesas de la forma mas rápida posible pero con herramientas manuales. Entre proyecto y proyecto, me decidí a realizarlas. A alguno le sorprenderá el material elegido, pero todo tiene siempre una explicación. La primera mesa es una mesa de cocina con un diseño sencillo.

He elegido una madera barata, fácil de trabajar, no demasiado “vistosa” o elegante, es decir pino. Incluso me atrevería a decir que ni siquiera es el mejor pino, por lo menos para las patas. La razón es que, partiendo de la base de que todo lo realizo con herramientas manuales, y teniendo en cuenta el tamaño de la mesa, quería una madera que fuese , primero, ligera y segundo que viniese “de fábrica” casi dimensionada. Ahora bien, que utilicemos un material mas modesto no es excusa para realizar un mal trabajo o no cuidar algunos detalles. Las estructuras son de pino norte y las tapas son de pino tea.

 

 

En el diseño me he ajustado básicamente a las dimensiones en grosor de fabrica para realizar las mesas en el menor tiempo posible. El pino es una madera bastante fácil de trabajar, no obstante obtener una superficie pulida a espejo es otro cantar. Una cuchilla de cepillo bien afilada es lo único necesario (bueno y el cepillo bien ajustado) Realizar ensambles en pino tiene la única complicación de la alternancia de anillos blandos y anillos duros con lo que los formones han de estar afilados y hay que retirar material de `poco en poco pues si no la rotura de fibras esta asegurada.

La estructura de la mesa.

 

 

La tapa de pino tea.

 

 

Los cajones.

 

 

Los tiradores los he realizado con madera de granadillo y el acabado de esta primera mesa lo es a base de aceite danés y cera de abejas.

Dejo algunas fotos del resultado final… que gusto da sentarse a una mesa con una tapa pulida como el mármol pero con la calidez de la madera.

 

 

Hasta la próxima…

2 comentarios en “Una mesa de cocina.

  1. Hola,

    Una pregunta sobre el acabado.

    Como mesa de cocina, se le supone que va a tener algo de trote. Desde platos y cubiertos de metal, a vasos y salpicaduras de agua. Por tanto ¿no es el acabado algo frágil para este uso?

    Tanto la cera como el aceite danes no son especialmente resistentes, por lo que yo se. ¿Porqué no un buen barniz al agua?

    Si se prefiere un acabado natural, fácil de reparar, ¿porqué no prescindir del aceite danés frente a aceite como el tung o el de linaza?

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    1. Hola Julian,
      Un barniz acabaría rayado, etc y seria mucho más complejo renovar. El aceite de tung me parece mucho más frágil y el de linaza, aparte del olor, no me convence en absoluto para lugares donde va a haber comida, de hecho solo lo uso para las herramientas del taller, cepillos, banco de trabajo, etc o para vigas, etc. El aceite danés es de fácil aplicación y reaplicación, apto para elementos que puedan estar en contacto con alimentos.
      Un saludo.

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